Pah, no sé si alguien sigue leyendo este blog. ¡Han pasado ya tres años! Y cada uno con tremendos cambios. La verdad es que había empezado como un pequeño proyecto de ocio cuando era joven, y creo que tenía 14 años cuando lo escribí. Ahora mirenme, tengo 18 y estoy estudiando en la Universidad.
Por lo visto a muchos les gustó mi primera entrada, y la verdad es que no sé si la "Lucía 2014" les vaya a gustar como "Lucía versión 2011 1.5" (chiste malo). ¡Es que me había olvidado la contraseña y nunca me puse las pilas para entrar! Y ahora en 5 minutos lo logré.
Pero, hoy, volviendo al tema del blog, me gustaría hablar del tema de "el arte de resurgir".
Desde que soy chica, aproximadamente tenía 5 años, amé escribir. Pero a decir verdad, mi escritura era...pésima.
(Mi primera historia trataba sobre unos granjeros que querían comerse unas ovejas pero como tenían pañuelos rojos en los pantalones unos toros las defendieron y vivieron felices, wii)
Siempre creí que nosotros teníamos un propósito en la vida, pero ese propósito lo vamos construyendo a lo largo de los días y experiencias insignificantes pero que se van encadenando para formar la persona que somos hoy en día. Yo creo que, mi propósito es escribir, por mas que lo haga bien o mal, es la adicción que tengo: poder escribir y dejar que la gente lea lo que pasa por esta cabeza extraña y que sepa que del otro lado del mundo hay otra persona y que puede hablarle, aún sin saber su nombre. Es que, para mi, la escritura es uno de los artes más profundos e íntimos.
¿Saben algo? La vida es un sueño, compuesta de sueños. Pero no hay sueño que sea sueño si la vida te da la llave.
Lo que antes era escritura por ocio, en un momento se volvió una forma de desahogo. Un tiempo dejé de escribir, y sentía que cada momento me ahogaba más y más, hasta que luego dije "Basta, vas a tener que soltar todo porque así no vas a poder seguir".
Cuando coloqué el lápiz en mi mano con otro propósito que no era hacer cuentas de matemáticas; cuando abrí la cuadernola y no fue para estudiar; no gobernó mi mente, gobernó mi "alma", y lo que no había escrito en años, se volvieron páginas y páginas de pensamientos, emociones y experiencias que le había privado al mundo exterior. Entonces, sentí que resurgí. El arte me estaba haciendo resurgir, y estaba rompiendo aquella carcasa de plástico que se había construido en mi exterior.
Si el arte pudiese ser definido como algo, yo diría que es la segunda cura después del amor. Sin amor y sin arte ¿Qué sería de nosotros? Sin sueños, sin metas, sin propósitos que seguir y que tener en nuestra mente aún dormidos. Pequeños placeres de la vida que nos rodean a cada paso que damos en la calle. Es un camino largo ¡Pero es el mejor camino!
No se dejen rodear por una carcasa plástica. Disfruten la libertad, cada respiro, cada día, cada mirada al mundo. Disfruten, porque todo esto es lo que son, lo que somos. Tenemos solo una vida segura, y la vida esta bañada en sueños, pero es más hermosa si esos sueños dejan de ser sueños y se vuelvan anécdotas que contar a nuestros amigos y familias. No perdemos nada con intentarlo.
Sientan el arte de resurgir, sientan el arte de ser ustedes mismos. Porque ser uno mismo, es el mejor reflejo que podemos tener.
PD: estuve leyendo mi primera entrada al blog, y les voy a decir que ya no estoy en una banda ni nada. Quiero dedicar mi vida a la escritura, la actuación, no sé. Pero cada vez me estoy encarrilando más, y creo que la música no es lo mio en su totalidad. Beso, y que pasen bien. Espero que les haya gustado y no me odien después de casi 4 años de dejar el blog tirado. ¡Es que ni me acordaba con que email lo tenia registrado! Lo hice en esa época que era muy normal tener muchas direcciones de correo.
Besos a todos, buena jornada